“Naja nina ka ne tajtakamet welit tajtaketza nawat. Ne nawat shuchikisa, ne nawat nemi yultuk. Naja nina ka ne pijpipil welit tajtaketza nawat (Yo digo que los hombres pueden hablar náhuat. El náhuat florece, el náhuat está vivo. Yo digo que las y los niños pueden hablar náhuat…)”, cantó Antonia Ramírez, nahuablante de Santo Domingo de Guzmán, en el concierto realizado en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, en el Teatro Presidente.

El concierto denominado “Ne nawat suchikisa” (El náhuat florece), fue organizado por el Centro Cultural de España en El Salvador (CCESV), la Secretaría de Cultura de la Presidencia y  la Secretaría de Cultura de San Salvador.

“Este día, a través de la música, vamos a disfrutar de la vida y del reconocimiento a una de nuestras lenguas originarias por medio de ‘Ne nawat suchikisa’ (El náhuat florece), una iniciativa cultural que nace del corazón de las personas nahuahablantes para que sea reconocido y dignificado nuestro idioma materno, el náhuat”, manifestó la secretaria de Cultura de la Presidencia, Silvia Elena Regalado.

El objetivo del concierto, que se realizó este 22 de febrero, bajo la coordinación de la compositora española Sonia Megías, ha sido el de recuperar la lengua náhuat a través de la música, como parte del proyecto de rescate del náhuat también llamado Ne Nawat Shuchikisa, en el que participan las instituciones involucradas, el cual nació tras visitas a zonas rurales donde aún quedan nahuahablantes.

Megías detalló que el proyecto es una iniciativa que parte del corazón y que alberga la intención de que la cultura náhuat se vea reconocida y dignificada. “Estamos trabajando en este proyecto desde 2012, siempre contando con coros infantiles, juveniles y adultos que se comprometen a aprender las canciones creadas por nahuahablantes y a cantarlas en conciertos para generar belleza a partir de ellas. En estos conciertos solemos contar con magníficos instrumentistas que sostienen y ayudan a los coros en este profundo cometido”, dijo.

En esa lógica participaron, junto a la Orquesta Sinfónica de El Salvador (OSES), dirigida por el maestro German Cáceres, el coro Vox Cordis, conducido por Enid Claramunt; el Coro Presidencial para el Buen Vivir, a cargo de Doris Melchor; el Coro Nacional, dirigido por Julio Polanco; el coro Yutahui, bajo la batuta de Manuel Coreto; y el Taller de Canto de la UES, bajo la dirección de César Merlos, así como la participación solista de Alejandra Nolasco.

Durante el concierto, todos los coros se convirtieron en una sola voz que hizo un llamado para el rescate del náhuat. Asimismo, los nahuahablantes que crearon las canciones salieron al escenario a cantarlas y representar a su pueblo.

“Cada vez que se canta una palabra en náhuat tengo la sensación de que la tierra de acá (El Salvador) se alegra, de que brota un nuevo tallo, de que se abre una nueva flor, de que eclosiona un huevo de algún animal que abre los ojos brillantes de nueva esperanza”, expresó la maestra española.

Asimismo, la nahuahablante Guadalupe Estrada manifestó: “El náhuat es nuestra lengua madre; como todos saben nos obligaron a hablar un idioma que no era el nuestro, sin embargo nuestros abuelos y abuelas han mantenido ese tesoro intangible como es el lenguaje, y nosotros lo hablamos y enseñamos, es lo más importante junto con la espiritualidad”.

Añadió: “Espero que se siga involucrando a la juventud, ellos tiene que conocer nuestra historia, costumbre y lenguaje; saber que podemos cantar, declamar, decir un chiste, un cuento y mantener una conversación en nuestro verdadero idioma, el náhuat”.

El repertorio que el público disfrutó fue: “Osoj/osaw” (Oso), de Elba Pérez; “Kisane tunal” (Sale el sol), de Antonia Ramírez; “Ne pashaluani” (El viajero), de Paula López; “Shitakwika” (Chicharra), de Ernesto Vega; “Nikmakapadiushtuteku” (Doy gracias a nuestro padre), de Anastasia López; “Achtu at” (Primera lluvia), de Paula López; “Takwikawan naja” (Cantar conmigo), de Manuel Coreto; “Kan kalaki tunal” (Cuando se pone el sol) popular, recopilada por María de Baratta a principios del siglo XX; “Ne nawatshuchikisa” (El náhuat florece), de Antonia Ramírez; “Nukwikat” (Mi canto), de Guadalupe Estrada; y “Latinoamérica”, del grupo puertorriqueño Calle 13.

Por su parte, la maestra de náhuat del Instituto Nacional Técnico Industrial, Nohemy Contreras, aseguró: “Las comunidades indígenas estamos felices porque en la actualidad se ha retomado el rescate del idioma náhuat, esperamos que esto vaya en aumento. El sueño de nosotros es que un día las escuelas públicas lo tengan como una asignatura, porque si no conocemos de dónde venimos no sabremos para donde vamos. Si conocemos el idioma conocemos las costumbres de nuestros abuelos y abuelas”.

El proyecto de rescatar el náhuat en el país responde a la estrategia de la Cooperación Española por apoyar e impulsar la cultura en aquellos pueblos donde está presente, siempre con la intención de fortalecer y desarrollar el tejido cultural de la nación.

“Este concierto significa la lucha por resurrección de las lenguas originarias de El Salvador; como saben, la que todavía se habla es el náhuat, entonces para nosotros como Centro Cultural de España es muy importante acompañar esta iniciativa que lidera la compositora Sonia Megías, que ha hecho un trabajo tenaz y arduo por llevar a la música sinfónica e instrumentos de cuerdas el patrimonio coral que tienen los pueblos de Santo Domingo de Guzmán, Cuisnahuat, Nahuizalco y en aquellos donde pervive y está viva la lengua”, expresó Fernando Fajardo, director del CCESV.

También mencionó que para España el proyecto tiene un especial significado: “Se trata de un ejercicio de justicia restaurativa para un idioma que el tiempo maltrató”.

Este mismo concierto se replicará mañana, 23 de febrero, en el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán, a las 7 de la noche. Entrada gratis y abierta al público.

conversaciones de facebook