En total son 20 los productores que participaron en un intercambio de experiencias, organizado por el CENTA, en el tema de implementación de huertos familiares, los cuales han sido establecidos utilizando semilla de materiales criollos de tomate, chile dulce, ejote de rienda, berenjena y rábano.

Los productores pertenecen al cantón Taquillo, municipio de Chiltiupán, y el aprendizaje que han tenido con los huertos familiares ha sido positivo, pues las familias están produciendo sus propios alimentos, y «lo mejor es que estamos obteniendo productos de mejor calidad y buen tamaño», expresó la productora María Elizabeth Guardado. «Estamos muy agradecidos con el CENTA por la asistencia técnica que nos brindan», agregó.

El apoyo del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal «Enrique Álvarez Córdova» (CENTA) ha sido determinante para ampliar los conocimientos de los productores y aumentar la eficiencia de sus cultivos mediante el uso de tecnologías agrícolas.

Uno de los aprendizajes destacados es la elaboración de sus propios concentrados artesanales para la alimentación de las aves, elaborados a base de maíz, frijol, melaza, harinas de cascarón de huevo y hueso.

«Anteriormente las gallinas ponían poco y no aumentaban de peso, porque solo les daba maíz y maicillo; y ahora que las estoy alimentando con el concentrado artesanal he visto el aumento en la producción de huevos y he notado que están más gordas», dijo Dalila Ayala, productora que posee módulo de aves.

Los productores manifestaron que el manejo de los huertos familiares (17 en total) inició con la obtención de las semillas, luego establecieron los semilleros, y que el manejo agronómico de cada cultivo lo realizaron de forma orgánica; para ello fueron capacitados en la elaboración de abonos orgánicos como el bocashi, hecho con materiales locales como microorganismos de montaña, tierra de bosque, harina de cascarón de huevos, gallinaza y afrecho de zompopo.

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